Nada es como lo esperaba. Todo es difícil para mí. Si lo digo es porque quiero todo fácil, fluido, cómodo, calentito, protegido. Y la vida no es así. La vida es un puro accidente geográfico. Cima, valle, meseta, pantano, risco, océano. Nunca igual. Pero, aquí viene la contradicción. Si todo siempre fuera igual, sin cambios, sin duelos, sin pérdidas, sin sobresaltos, no me gustaría, me aburriría, y estaría diciendo que todo es difícil para mí. Así estamos.
Mientras tanto disfrutando la luna llena en
escorpio y acariciando el barro, tal vez...
Cuencos y tetera realizados en arcilla roja. La cocción se llevó a cabo con leña.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario